Preocupación y malestar persisten entre los habitantes del municipio debido al creciente número de cables colgando en distintas calles y barrios, muchos de ellos de alta tensión. La comunidad denuncia que, a pesar de los reiterados llamados, no se han tomado acciones efectivas para corregir esta situación, que ya representa un peligro inminente para la seguridad de los ciudadanos.
Los residentes señalan que estos cables, en su mayoría desgastados, enredados y colgando a baja altura, pueden causar accidentes eléctricos, especialmente en temporadas de lluvia o en momentos de fuerte viento. Además, algunos se encuentran cerca de viviendas, árboles o techos, lo que aumenta el riesgo de cortocircuitos o incluso incendios.
La ciudadanía exige que las empresas responsables del tendido eléctrico y de telecomunicaciones como operadores de energía, telefonía e internet—realicen mantenimientos periódicos, revisen el estado de sus instalaciones y retiren los cables en desuso que generan confusión y desorden en el espacio público.
Asimismo, se hace un llamado a las autoridades locales para que vigilen y regulen el estado del cableado en el municipio, y que exijan a las entidades prestadoras de servicio que cumplan con sus obligaciones. Los habitantes advierten que, de no tomarse medidas prontas, la situación podría derivar en una tragedia evitable.
La comunidad reitera su petición: la seguridad no debe esperar. Es momento de actuar antes de lamentar.