Los aficionados a las actividades físicas que frecuentan el Cerro de la Cruz han denunciado el lamentable estado en el que quedó el lugar después de las celebraciones de las fiestas de la Santa Cruz, que se llevan a cabo anualmente en este mirador. Los alrededores se han visto afectados por la gran cantidad de basura dejada por los visitantes.
Resulta cuestionable que los propios residentes de Aguachica soliciten mejoras en las condiciones de los terrenos del Bosque del Agüil, pero a la hora de la verdad, pocos tienen la conciencia de aportar, aunque sea mínimamente a su preservación. A pesar de contar con dos guardabosques en el lugar, su función no implica recolectar y disponer de los residuos que la gente arroja.
La falta de sentido de pertenencia y conciencia ambiental entre los residentes de Aguachica es preocupante. Es necesario que se fomente un mayor sentido de responsabilidad hacia el cuidado y la preservación de los espacios naturales. No se puede esperar que haya personas encargadas de recoger la basura que dejan los visitantes en cada lugar al que se acude.
Es fundamental que los aguachiquenses tomen conciencia de que cada uno es responsable de mantener limpios los espacios naturales que disfrutan. Además, es importante recordar que el Cerro de la Cruz es un lugar emblemático y representativo de la ciudad, por lo que su deplorable estado tras las festividades afecta negativamente la imagen de Aguachica.